¿Podemos espiar legalmente un teléfono móvil?
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¿Es legal la comercialización de programas espía?


Empecemos este artículo por algunas explicaciones sobre la legalidad de la venta de programas espía por parte de los desarrolladores que los ponen en el mercado. Si echamos un vistazo a los textos legales españoles en lo que respecta al espionaje, es decir al hecho de espiar a una persona sin que esta lo sepa y mediante un programa instalado en su teléfono móvil o cualquier otro medio, observamos que esto es ilegal y que puede conllevar una pena de entre uno y cuatro años de prisión.

En efecto, en España la ley es muy estricta en lo que concierne al respeto de la vida privada y nadie puede utilizar estos medios para obtener información privada de una persona, independientemente de las intenciones.

En ese caso, podemos preguntarnos por qué es tan fácil encontrar estos programas y comprar una suscripción para descargarlos. Los sitios web que venden estos programas son totalmente libres de comercializarlos y en ningún caso son ilegales, igual que el propio software. Sin embargo, y como veremos más abajo, esta autorización de puesta en el mercado sólo se aplica a algunos usos legales de estos programas que requieren que la persona espiada sea informada de la presencia de este software en su aparato.

Podemos señalar el hecho de que estos programas espía en realidad tienen un nombre poco adecuado, ya que si la persona propietaria del aparato en el que se instalará el programa está al corriente de ello, ya no se puede hablar de espionaje, sino más bien de vigilancia. Por supuesto, muchas personas utilizan este tipo de software de forma ilegal para, por ejemplo, vigilar a una pareja si sospechan que es infiel, o por cualquier otra razón personal. Esto es algo relativamente sencillo con estos programas, ya que son muy discretos, y una vez instalados en el teléfono o el ordenador, son totalmente invisibles para el usuario. Sin embargo, si quisiera utilizar uno de estos programas para algo así y sin avisar a la persona a la que espía, se expondría a sanciones penales si esta persona lo descubre y lo denuncia por no respetar el derecho a la intimidad.

Recordemos que comprar y descargar estos programas es algo libre y el vendedor no puede controlar el uso que el comprador hace de ellos. Por ello, la empresa que comercializa estos programas no podrá hacerse responsable de los espionajes no consentidos y de sus consecuencias.

 

¿Cómo podemos utilizar un programa espía de forma legal y sin riesgos?


En realidad, antes de explicarle concretamente cuáles son los usos aceptados y legales para los programas espía, señalaremos aquí que puede encontrar en el mercado diferentes tipos de programas de vigilancia. Algunos de estos programas, como hemos citado más arriba, tienen la particularidad de ser totalmente indetectables para el usuario del teléfono en el que se descargan. Sin embargo, no es el caso de todos los programas de vigilancia, ya que otros permiten visualizar un icono en el menú del teléfono en cuestión. Destacaremos también que en los programas creados para ser invisibles, una opción permite mostrar este icono si usted lo desea, y por lo tanto se pueden utilizar de forma totalmente transparente.

Para utilizar un software de este tipo de forma legal es obligatorio que la persona que quiere vigilar sea informada de la presencia de este programa en su dispositivo. Así pues, como veremos más abajo en detalle, algunos casos específicos como los padres que quieren garantizar la seguridad de sus hijos, o los empleados que quieren vigilar a sus empleados, también pueden hacerlo de forma legal, siempre informando previamente a la persona a la que quieren vigilar.

Por supuesto, estos programas espía que encontrará en el mercado también han sido creados para ser lo más discretos posible, y por ello están también pensados para espiar a alguien sin que esta persona lo sepa. Sin embargo, si el propietario del software está informado de los riesgos y del carácter legal de esta manipulación, es él el responsable de sus actos. Si le descubren, se expone a las sanciones que hemos mencionado más arriba.

 

¿Podemos espiar de forma legal a nuestros hijos con un programa espía?

Ahora nos interesaremos por el caso concreto de los padres que quieren vigilar a sus hijos a distancia con este tipo de programas espía. En efecto, ellos son los principales usuarios de estas aplicaciones, puesto que les permiten garantizar la seguridad de sus hijos gracias a la tecnología moderna.

En teoría, puede consultar el teléfono de sus hijos si ellos están presentes y dan su consentimiento, y del mismo modo también puede instalar un programa espía. Sin embargo, la ley española es muy clara en lo que respecta al derecho a la intimidad, y en este caso también se necesita consentimiento explícito.

En efecto, las posibilidades de vigilancia que ofrecen esos programas son muy eficaces, sobre todo por la geolocalización, que le permite saber dónde se encuentran, la posibilidad de que se le avise cuando entran o salen de una zona geográfica, la activación del micro a distancia para escuchar lo que ocurre a su alrededor, el acceso a las cuentas de redes sociales y mensajerías instantáneas, la consulta del historial de navegación y, por supuesto, el detalle de las llamadas y los SMS emitidos o recibidos en el teléfono.

Si se siente más tranquilo al tener acceso a todos estos datos y desea cumplir con la ley, lo que tendrá que hacer es informar al adolescente de la presencia de este programa en su teléfono, pero es probable que este exprese su desacuerdo. Por suerte, los desarrolladores de estos programas han pensado en todo, ya que se pueden activar o desactivar algunas funciones de espionaje desde el panel de control. Así, poniéndose de acuerdo con su hijo/a, puede elegir qué aplicaciones vigilar y cuáles no.

 

¿Podemos espiar a los empleados también con un programa espía?

El segundo caso en el que estos programas espía son especialmente utilizados tiene que ver con la vigilancia de empleados en una empresa. En efecto, esta práctica es legal pero también hay algunas condiciones.

Los empleados deben ser informados obligatoriamente de esta vigilancia, por ejemplo por escrito mediante un acuerdo firmado por ambas partes que autorice a equipar el teléfono o el ordenador con este software. Una vez que se obtenga el consentimiento del empleado, puede utilizar libremente este programa.

Además, es bueno saber que los datos personales y privados a los que la empresa podría tener acceso a través de este programa tienen que seguir siendo privados en cualquier caso y, por lo tanto, la empresa no podrá utilizarlos para otros fines que no tengan que ver realmente con el trabajo del empleado. Señalaremos también que un jefe no puede bajo ningún concepto instalar un programa espía en el teléfono o en el ordenador privado de sus empleados. Estos programas sólo pueden instalarse en los aparatos que pertenecen a la empresa y no se pueden utilizar fuera del contexto del trabajo del empleado.

Sin embargo, son realmente útiles, ya que permiten sobre todo seguir los trayectos e itinerarios de los comerciales o conductores, así como comprobar que estos utilizan sus aparatos profesionales solo en el marco de sus funciones, sin abusar por ejemplo de las redes sociales durante el tiempo de trabajo. También es posible configurar los accesos a estas aplicaciones, por ejemplo bloqueándolas desde el panel de control.

En conclusión, si bien los programas espía pueden utilizarse  ilegalmente con discreción, no podemos más que recomendarle encarecidamente respetar la ley de su país y utilizarlos de forma legal, pensando siempre en informar a la persona que vigila respecto a la presencia de este programa en el teléfono o el ordenador que utiliza, y esto incluso si a veces puede ser tentador no decir nada y jugar a ser un espía.